Al borde de la muerte

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Por: Suggeidy López

Una noche del viernes 22 de febrero, Angie Macias se encontraba en su cuarto escuchando música con un volumen sumamente bajo y revisando sus redes sociales como siempre lo hacía, en su casa no estaba nadie, como era fin de semana sus familiares habían salido a pasear, pero ella decidió quedarse en su casa porque no tenía ganas de salir.

Era una noche totalmente normal, un viernes como cualquier otro, la noche estaba fría, el viento soplaba muy fuerte y el zinc de su casa parece que volaba.

“El reloj marcaba a las 20H30 y recibí un mensaje de un amigo a través del WhatsApp que me decía para salir a pasear con otros amigos, como estaba aburrida decidí salir”, enfatizó Angie, mientras miraba el techo de su casa y recordaba lo que vivió ese día.

Mientras Angie se cambiaba de ropa, decidió llamar a su padre para decirle que se iba con unos amigos a pasar y que llegaría tarde a su casa, eran a las 9H15 y Carlos paso a recogerla en una moto.

Angie y Carlos se dirigían hacia el mirador de la playa el murciélago, allí era donde se reunirían con otros amigos Sofia y David, en el camino hacia la playa ellos hicieron una parada por la portuaria de Manta para ir a comer.

“Cuando hicimos la parada para ir a comer, sentí un susto, me sentía rara y ya me quería ir a la casa, pero luego me relajé y seguí disfrutando de la noche”, reveló Angie, con una voz melancólica haciendo memoria de los momentos vividos antes del accidente.

El ambiente en el local donde fueron a comer estaba tranquilo, habían pocas personas consumiendo y eso les sorprendió a ellos porque era fin de semana y siempre esos lugares están llenos.

Entre tanta platica y risas Angie y Carlos se levantaron de la mesa donde estaban comiendo y decidieron irse de ese lugar porque los amigos ya los estaban esperando en el mirador de la playa.

Mientras iban corriendo en la moto, el cielo se puso nublado y comenzó a brisar, el viento cada vez soplaba más fuerte, la brisa mojaba sus cascos constantemente y el frio era insoportable.

Alrededor de las 11 de la noche, ellos llegaron donde estaban los otros amigos, la brisa ya había disminuido y el ambiente que se respiraba en ese lugar era muy tranquilo y sobre todo de relajación.

El sonido de las olas del mar se escuchaba minuciosamente, la música que estaban escuchando era armonía para sus oídos, el viento soplaba de una manera extraordinaria y el reflejo de las luces del muelle hacían que ese lugar fuera mágico.

Mientras estaban pasando un momento agradable, a Sofia la comienza a llamar su mamá porque ya eran a la 1 de la madrugada y su mamá estaba preocupada porque aún ella no llegaba a su hogar, luego de eso Sofia y David se marcharon porque ya era tarde.

“Carlos y yo nos quedamos un par de horas más en el mirador, recordando todo lo que hemos vivido, ese momento fue muy especial porque sentía que necesitaba distraerme un poco porque hace tiempo no lo hacía”, indicó Macias.

Siendo las 2H55 de la madrugada Angie y Carlos se marcharon del sitio que estaban, he iban directo a sus respectivas casas.

“El reloj marco exactamente a las 3h30 de la madrugaba cuando pasábamos por la calle 24 justamente por la esquina de Alex y ahí fue cuando sufrimos el trágico accidente que cambiaria mi vida”, puntualizo Angie Macias, con su cara reflejando tristeza y decepción al mismo tiempo.

Existen dos versiones de este accidente, unas personas indican que Carlos iba haciendo stunt e hizo una mala maniobra y Angie salió volando y se choque con un poste de luz.

Y otras personas recalcan que fue un carro que choco la moto y de ahí Angie se cayó, pero nunca se supo la verdad de lo que paso en el trágico accidente del sábado 23 de febrero.

Angie mientras hace una reflexión sobre todo lo que ocurrió ese día, declara que, “yo no me acuerdo de nada yo perdí el conocimiento de inmediato, me dijeron que llegaron los bomberos y me llevaron al hospital”.

Angie relata que ese día del accidente Carlos no se hizo nada, la perjudicada fue ella, Carlos decidió huir sin importarle lo que a ella le había pasado, la dejo tirada y se le llevo el celular y la cédula por lo cual ella quedo identificada.

También puntualiza que para que los familiares de ella supieran lo que le había pasado, la doctora le tomo una foto al tatuaje que ella tiene y luego la subieron a las plataformas digitales y gracias a Dios la mujer del primo logro ver la publicación y la familia se pudo enterar del accidente.

Un día puedes estar muy saludable, disfrutando de las cosas lindas que da la vida, pero al otro día estas a punto de perder todo eso.

Angie estuvo entre la vida y la muerte, cuando llegó al hospital inmediatamente la entubaron porque no podía respirar y los signos vitales ya no le estaban funcionando.

Pasaron 2 horas y mis padres Daniel y María llegaron al hospital.

– ¿Cómo se encuentra mi hija?, preguntó María, con lágrimas en los ojos.

– Su hija está en un coma profundo, respondió Pedro, el doctor que la asistió en el hospital.

En ese momento Angie quedo en coma, ella no daba señales de vida, su cuerpo estaba postrado en la cama de un hospital, la familia de ella tenía mucha fe de que todo saliera bien y así fue.

Paso un mes y medio y al fin Angie reacciono, despertó de ese sueño profundo en el que estaba, su familia se puso contenta, le daban gracias a Dios por el milagro que les hizo, ellos todos los días rezaban para que su niña se pudiera recuperar, seguidamente la joven que se estaba debatiéndose entre la vida y la muerte comenzó el proceso de recuperación.

Los huesos de la cara se le rompieron y de urgencia su cara tuvo que ser reconstruida, la nariz se le daño y la operaron, aun le falta otra operación en la nariz, pero por causa del coronavirus aun no ha sido intervenida.

También se le quebraron ambos brazos, y fue operada de eso, el brazo derecho quedo bien, pero el brazo izquierdo desafortunadamente solo lo puede mover un poco.

Otra operación que tuvo que atravesar fue la de columna, la operaron dos veces, en la primera operación le sacaron un huesito, luego en la segunda operación la operaron de la medula de la columna, porque se le había hecho un quiste del mismo golpe que sufrió y procedieron a colocarle tres cajas y 8 tornillos porque la columna se le estaba desviando.

Una silla de ruedas y las esperanzas de seguir viviendo la vida fueron las acompañantes en la recuperación de la paciente del cuarto número 8.

Angie atravesó el momento mas difícil en su vida, lo que prácticamente era una simple salida de amigos, se convirtió en un día que marco la vida de ella y de su familia, nunca se imagino que iba a estar al borde de la muerte.

A pesar del accidente que tuvo, Angie continua con la lucha diaria de poder recuperarse mental y físicamente del trágico accidente que le paso, aun tiene secuelas de lo sucedido, pero a pesar de eso sigue disfrutando su vida con al principio cuando no le había sucedido nada.

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