Desconectados con la realidad

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Por: Joselyn Holguín

Las redes sociales son la puerta que conducen a lo desconocido y abren paso a cambios significativos mediante sus funciones, dentro de ellas habitan diversas formas y maneras de interactuar con las personas, introduciéndose a un mundo mágico ante la facilidad de conexión que se da con personas que viven al otro lado del mundo.

En medio de la transición que vive el mundo hacia lo digital la sociedad implementó nuevos términos a quienes de alguna manera se le otorga fama o reconocimiento mediante las redes sociales, ya sea Instagram, Facebook, Tik tok o You Tube, que son las más sonadas y reconocidas en el espacio digital.

Influencers le llaman a figuras conocidas a partir de lo que comparten mediante sus redes sociales, llegando a millones de internautas que consumen la diversidad de contenido con la que puedan asociarse y llame su atención. La edad varía, desde el más muchacho y lleno de vida, hasta el anciano que comparte alegría.

Tras el aterrizaje de grandes avances tecnológicos, el mundo se sumergió a nuevos cambios y flotaron nuevas ideas para comunicarse, trabajar e incluso para realizar compras de cualquier tipo aun estando a Kilómetros de casa, sin dejar atrás que los usuarios aprovechan estas plataformas para compartir y ofrecer sus servicios y productos, “Hace casi 3 años, durante la pandemia, decidí abrir mi Instagram para vender un poco más como fotógrafo y productor audiovisual, ese es el tiempo que más o menos llevo con este tipo de contenido y teniendo una base con el tema de vender a través de nuestras redes sociales” afirma Jarvin Chóez, cantante profesional y fotógrafo de la ciudad de Manta mientras expresaba emoción.

Jarvin Chóez

Influir en la sociedad de forma positiva es un reto complejo de alcanzar, sin embargo, dentro de ellas se descubren talentos ocultos tras la lupa y quienes tienen el don de arrancarte una sonrisa a través de su ingeniosa imaginación, así mismo, se encuentran aquellos que imparten conocimientos y abren la mente a lo desconocido, por otro lado, logran teletransportarte a lugares que no has visitado antes a través de videos o fotos que comparten personajes dedicados a la aventura, sin dejar atrás que puedes cautivar tus oídos con melodiosas voces y así mismo apreciar la creatividad del arte.

“La mayoría de las ventas que realizo son gracias al contenido que muestro en mis redes sociales, por lo que son parte fundamental de mi negocio de fotografía, porque sin eso no podría mostrar al mundo lo que puedo hacer”, describe Chóez con brillo en sus ojos.

Sin embargo, convertirse en imán para atraer vistas al contenido que cada persona realiza a través de este medio puede resultar difícil, pues no todo es color de rosa y las ganancias no llegan al día de publicar el producto o servicio, “tardé más o menos 7 a 8 meses en percibir ganancias desde la creación de mi instagram, luego de tomar capacitaciones y cursos de marketing digital, después de eso tuve una visión más clara de lo que es vender por redes sociales”, revela Chóez.

El otro lado de la moneda se refleja en la constante comparación y cuestiones que se realizan los jóvenes e incluso profesionales, pues han recorrido un largo camino en sus estudios para culminar con ellos, que ver a alguien dando un mal uso a las redes sociales y ganando más que un profesional les genera indignación.

“Es muy lamentable que alguien que no esté preparado gane más que alguien que se preparó durante muchos años, las personas se dejan llevar por estupideces, por el morbo y no ven más a fondo la problemática, lo que están generando ellos”, asevera Nathaly Menéndez, estudiante de la carrera de Trabajo social mientras demostraba indignación.

Nathaly Menéndez, Génesis Delgado

Una de las redes sociales más populares en los adolescentes es TikTok, según el portal Influencer MarketingHut, para ganar dinero en dicha aplicación es necesario tener 16 años en adelante, la cantidad mínima de seguidores para generar ingresos es de 1500, una persona puede ganar desde 1.000 dólares por cada 10,000 seguidores.

Según Exolyt, una calculadora de ganancias en TikTok los “Bustabrothers” un par de hermanos conocidos como David y Kelly Bustamante alcanzan los 17.8 millones de seguidores, estableciendo así una ganancia de 4.000 dólares por video.

“Hay personas que aparecen colaborando con personajes reconocidos y de la nada también se hacen populares” , acota Carlos Zambrano, estudiante de bachillerato como si anhelara vivir ese momento.

Agarrar vuelo a través de las redes sociales llega a resultar muy fácil para unos y complicado para otros, tomando en cuenta que el tipo de contenido y el público objetivo es fundamental, “Sino consigo un trabajo de lo que estoy estudiando, realizaría un emprendimiento a través de las redes sociales”, revela Génesis Delgado, estudiante de la carrera de Trabajo social reflejando optimismo en su rostro.

Así mismo, puede presentarse la comparación de jóvenes a causa de la perspectiva que muestran los influencers a través de sus redes, una vida lujosa, vanidad, viajes y gastos inmensurablemente. Algunos crecen como la espuma a base de polémicas, otros en cambio sudan la gota gorda con un contenido sano y accesible a la visión de niños, adolescentes y mayores que a su vez brinden entretenimiento, pero que al contrario de otros contenidos les toca escalar peldaño por peldaño.

Luis Fernando Palma, estudiante de la carrera de Gestión Gerencial, reconoce que la sociedad le da fama a personas que no realizan algo novedoso. “Dentro del país hay un personaje que se llama Jorgito el guayaco, tiene su discapacidad, pero así de la nada con una simple frase, se convirtió en un personaje público que gana mucho dinero sin básicamente hacer nada”, asevera con voz fuerte, reflejando inconformidad.

A partir de la inconformidad que se genera en los adolescentes llegan las subestimaciones del esfuerzo que cada uno genera por su futuro, y el como a otros les llueve el dinero sin al menos tener una preparación, sin embargo Para Cristopher Intriago, Ing. en Sistemas de información reflejar su progreso con el de los demás nunca ha sido una opción, “sé que somos distintos, nuestro nivel de conocimiento es distinto, creo que todos somos capaces de llegar al mismo lugar, tal vez haciendo diferente contenido, pero en lo personal nunca me he cuestionado eso”, revela con seguridad.

Cristopher Intriago

A pesar de lo contradictorio que pueda ser permanecer dentro de una red, juzgar como si de Dios se tratara no es justificación para apuñalar con palabras a través de una pantalla, pues cada quién escoge el camino que quiere caminar, y por el cual sienta que sus sueños abrirán alas para volar.

Así pues, las redes sociales han sembrado la semilla y cosechado su fruto en cada una de las personas que utilizan aquella fuente como medio para conectar con las personas y como herramienta de trabajo, sin dejar atrás que la sociedad actual consume las redes sociales como entretenimiento, siendo un distractor en cualquier momento del día, así mismo, es utilizada por empresas para mejorar su imagen y estar más en contacto con su audiencia, permitiéndoles

despegar con fuerza a quién la maneje con certeza y se direccione a grandes ámbitos, sin dejar atrás que a su vez son un arma de doble filo, pues el uso de dispositivos hoy en día parte desde niños que dejaron los juguetes para reemplazarlos por teléfonos hasta el pre adolescente que convence discretamente a sus padres por obtener uno de estos, aún siendo conscientes del daño colateral que traería consigo cumplir un capricho de manera fácil como si de abrir un dulce a un niño se tratara, por lo que, es fundamental fomentar a los niños y adolescentes a no reflejarse a través de una vida fantasiosa como se muestran en redes, sino, hacer de estas un lugar que alimente su conocimiento y enriquezca su mentalidad.

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