Sin Erradicar

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Por Melina Burgos

Meeliburve27@gmail.com

El trabajo infantil sigue siendo una de las mayores problemáticas en la sociedad, tanto niños como adolescentes padecen esta explotación, la pobreza, el abandono y el maltrato infantil, son muchas veces los motivos por los que tienen que laborar desde temprana edad.

Es lamentable observar en las calles de Portoviejo desde altas horas de la noche a niños como vendedores ambulantes, prácticamente rogando que les compren para tener al día siguiente un bocado de comida. En otros casos, con mirada triste algunos jóvenes ofrecen múltiples servicios para ganarse la vida.

Existen organismos que trabajan para eliminar el trabajo infantil, uno de ellos es el Instituto Nacional del Niño y la Familia (INNFA). Además, tienen la ley que los ampara como el artículo 195 del Código de la Niñez, donde señala que la edad adecuada para tener una ocupación laboral es desde los 15 años con supervisión de un adulto. Asimismo, el artículo 81 del Código de la Niñez y Adolescencia, establece que los niños y adolescentes tienen el derecho de protección por parte del Estado, la familia y la sociedad contra cualquier modo de esclavitud que perjudique a su estado físico, mental, social o su derecho a la educación.

Para los padres y encargados de un menor de edad que viole alguna disposición, tendrá sanciones con multas de hasta 50 dólares, en caso de trabajar en empresas será de 200 a 1000 dólares.

Es necesario recalcar que la explotación infantil no tiene horarios ni fecha de caducidad para combatirla. Lo más habitual es observarlos limpiando parabrisas, o de vendedores ambulantes en los buses, por eso es importante rememorar el doce de junio como Día Mundial contra el Trabajo Infantil.

Mientras no recapaciten las personas al traer al mundo a niños sin las condiciones adecuadas para tenerlos de esclavos, el problema criminológico seguirá latente, de lo contrario se ahorraría el sufrimiento social de verlos en un rol equivocado.

Los niños y adolescentes tienen derecho a una educación libre, sin preocupaciones. No es justo que estén en constante supervivencia, donde se marginan de la enseñanza y amputan su infancia.

¡Si vemos a un niño/a o joven vendiendo en la calle preguntémosle como podemos ayudarlo, no apoyemos el trabajo infantil, denunciemos al que esté atrás de ello!

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