Un foco en medio de las tinieblas

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Por Camila López

Nuevas oportunidades de trabajo surgen en esta pandemia para los emprendedores.

Enfermedad, desempleo, angustia, pobreza, hambruna, pérdidas y dolor son secuelas que esta pandemia ha dejado en los ecuatorianos. Sin embargo, no todo es negativo y siempre hay un rayo de luz para la solución de los problemas, incluso algunos se han convertido en oportunidades.

Emprender es aventurarse a desarrollar una idea de negocio dispuesto a enfrentar las dificultades, medio de temores Gabriela Marrasquín da vida a un sueño que llevaba años anhelando, el tener su emprendimiento sobre granizados tradicionales con jarabes de sabores traídos especialmente de Rocafuerte, cantón del que su familia es oriunda.

“Aunque tenía la idea tiempo atrás, fue por la pandemia que me decidí a empezar, uno de los retos con los que me he encontrado es el querer siempre mantener la calidad del servicio y producto, puesto que yo como cliente también soy exigente”, admitió Marrasquín mientras tomaba un sorbo de café, vestida con un traje ejecutivo color azul.

“Slushies granizados”, ofrece además dulces típicos, se caracteriza por su carreta diseñada para la producción de los granizados a base de madera y clavos de sudor y esfuerzo, Gabriela mantiene en mente la idea de que a futuro pueda expandir su emprendimiento y que se ubiquen más puntos de venta al público a nivel provincial para así poder llegar a más personas.

“Mi principal consejo para emprender un negocio serían las medidas de bioseguridad”, recomendó Marrasquín. Recalca que no es fácil operar un negocio, pero aun así en los días más difíciles su mejor medicina es la sonrisa de sus clientes.

Lo curioso de los emprendimientos que surgen en momentos de dificultad es que una vez que las aguas se calman, dicho negocio se desintegra y fallece, comenta Daniel Fabara, director de desarrollo productivo del Municipio de Manta, él resalta que Ecuador tiene una de las tasas más altas de generación de emprendimientos, a nivel de Latinoamérica, “el tema es que a lo largo del tiempo y al ser emprendimiento por necesidad, cuando ya pasa esa situación, buscan su trabajo y no siguen adelante con este negocio, muchos de ellos no llegan a los 3 años, o fracasan o cambian la lógica”, lamentó mientras acomodaba la mascarilla en su rostro.

“Hay que impulsar el tema de dar sostenibilidad a este tipo de negocios y si recomendaría emprender inclusive por las condiciones que tiene el país, lo ideal es generar emprendimientos con visión exportadora, muchos emprendedores solo piensan en el mercado local cuando pueden pensar en el cantón, provincia, país y países aledaños”, recomendó Fabara mientras revisaba su agenda.

Daniel Fabara, director de desarrollo productivo del Municipio de Manta

El funcionario resalta que durante la pandemia ha habido dos etapas: el confinamiento y la reapertura paulatina. Con la necesidad económica que surgía a inicios de la pandemia empezaron a surgir emprendimientos, muchas personas perdieron su trabajo o negocio, entonces empezaron a emprender en otras lógicas, sobretodo en el tema alimenticio incluso en modalidad delivery y también en el área de salud.

Los emprendedores o microempresarios no tenían soporte financiero para subsistir ni cumplir con los gastos fijos como arriendo y salario, por lo que muchos quebraron. Por eso el surgimiento de emprendimientos informales, “no hay inconveniente con emprendimientos informales pero la cuestión es organizarlos, en este momento de la pandemia es un poco complicado y lo qué hay que hacer es crear espacios en donde puedan estar, si hay programas enfocados en esto para el control de tráfico, insalubridad, y contaminación”, aclaró con tono esperanzador, mostrando su compromiso con la ciudadanía.

Al mismo tiempo anticipa que el Municipio no genera plazas de trabajo, por el contrario, es un articulador y brinda un ecosistema con las condiciones idóneas para que sea el sector privado quien genere empleo, sin embargo, no descarta que los emprendimientos sean un tema socioeconómico innovador como un abanico de oportunidades.

Hay quienes emprenden por cumplir un sueño y quienes lo hacen por mera necesidad. Milena Herrera una joven emprendedora dispuesta a ayudar a su madre. “La situación económica era un poco compleja desde hace mucho, pero con la pandemia se agravó aún más, recuerdo el día que mi mamá llegó llorando a decirnos que la habían despedido, siendo ella nuestra única fuente de ingreso, no tuvimos más opción que emprender”, admitió Milena con resignación.

Su emprendimiento “Vihema” consiste en realizar lienzos pintados y con figuras personalizadas que son tejidas a mano. Beneficioso, fue la palabra que usó Herrera haciendo referencia a que ocupa su tiempo en una actividad productiva, brinda detalles y buenos momentos a otras personas, y al mismo tiempo aporta económicamente en su hogar.

En efecto, los negocios express que surgieron a raíz de esta pandemia se han convertido en la salida de muchos ecuatorianos. Pese a que esto conlleva un proceso diligente, para las personas emprender es como una montaña rusa con altos y bajos, pero con una meta a la cual llegar, basándose en una firme decisión, así lo hizo Juan David Carrera.

Carrera quien tiene una pequeña familia a la cual amparar, asevera que la desesperación de encontrar una fuente de ingreso lo llevó a emprender en la venta y distribución de “Café Don Marcelo”, un café de tipo arábigo traído desde la ciudad de Zaruma en la provincia de El Oro.

“Se comienza con buscar alternativas, hasta obtener una idea clara de nuestro proyecto, empezamos con una pequeña inversión, y entonces ponemos todo nuestro esfuerzo y dedicación para que genere resultados positivos”, detalló Carrera con vehemencia, mientras mostraba su producto y cargaba a su pequeña en los brazos.

Para Carrera emprender no ha sido tarea fácil, ha tenido que realizar trabajaos adicionales para sustentar su hogar, “toca esforzarse o morirse de hambre”, ironizó mientras golpeaba el hombro de su compañera de vida, él realiza la distribución de café en fundas de papel con el respectivo logo de “Café Don Marcelo” en su vehículo por las mañanas.

El emprendedor explica cómo es su proceso de financiamiento y venta, mensualmente invierte aproximadamente $180 lo que hace referencia a 50 fundas y vende cada funda de 456g en $4,5. Juan David considera que emprender no siempre se da por necesidad sino también por activar la economía de determinado lugar, en esto concuerda Bernarda Vargas, una mujer emprendedora de 47 años, que a causa del confinamiento tuvo tiempo libre demás y opto por ocuparlo en su proyecto “Los bocaditos de la Nana”, nace con la finalidad de brindar ayuda a muchas amas de casa, debido a que les facilitaba el tener alimento en sus hogares sin la necesidad de salir a la calle y arriesgarse.

Bernarda Vargas, dueña de los » Los bocaditos de la nana»

“Es importante emprender en tiempos de pandemia ya que considero que es una manera de reactivar la economía del país”, resaltó Bernarda llena de entusiasmo. Además, reconoce que el tener un objetivo claro y firme, unas ganas y disciplina, todo es fácil de alcanzar. El emprendimiento y la innovación son aspectos fundamentales para la economía de cualquier sector.  El sistema económico ecuatoriano quedó gravemente afectado por la cirsis sanitaria originada por el Covid-19, por lo que los comerciantes optaron por estrategias de reactivación poniendo en función sus capacidades con el fin de brindar productos y servicios que abastezcan las necesidades e intereses del consumidor.

Thaís Zambrano, dueña de un emprendimiento sobre regalos personalizados hechos con dulces y caramelos, aclara que más allá de ofrecer un servicio de dulces y gomitas, pretende brindar una experiencia inolvidable, desde la imagen visual de los detalles hasta la entrega del producto, el timón de su trabajo es cubrir las necesidades de sus clientes.

Thais Zambrano, dueña de «Sugarpops»

Los retos que uno enfrenta al emprender, más la competencia, que siempre es un factor determinante, son motivo para levantarse con actitud y ser constante, aunque es un camino largo por recorrer hay que tener disciplina y responsabilidad”, señaló Zambrano mientras sujetaba su producto en la puerta de su hogar. Para Thaís tener un local fisico es un sueño que por falta de tiempo no ha podido lograrlo, sin embargo, asegura que los caminos de la vida la han formado a tal punto de no detenerse hasta lograr sus objetivos.

La pandemia pese a ser una crisis, permitió que los ecuatorianos reconocieran su capacidad de salir adelante, constancia y discplina son factores indispensables para el éxito de cualquier emprendimiento, en Ecuador la aceptación para estos negocios es alta y debe ser aprovechada.

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