Un barrio que pide auxilio

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Por Joel Cevallos

Son aproximadamente  400 viviendas afectadas a causa de la construcción del Metro de Quito, ubicadas en el barrio Solanda ubicada al sur de la ciudad, lo peor de todo es que, a medida que pasa el tiempo, los moradores afectados ven caer su patrimonio con gran impotencia, como un soldado que está perdiendo la guerra ante su enemigo.

Los moradores del barrio han sido totalmente abandonados en cuanto a las   respuestas por parte del municipio de Quito, 5 viviendas afectadas ya han sido desalojadas, mientras otros esperan la voluntad de los responsables, y por su cuenta comienzan a recubrir las grietas, causadas por la construcción del Metro.

José Davalos

“Hablé con un ingeniero a cargo y me supo decir que, así como puede solucionarse el día de mañana, puede solucionarse dentro de tres a cuatro años, ya que el municipio no cuenta con el dinero suficiente”, detalló José Davalos, mientras con seriedad señalaba las grietas de su casa.

“Mi casa está con varias grietas refaccionadas, pero la casa esquinera, que es la más grande está haciendo peso a la casa vecina, que está desalojada, porque no vale para nada y en algún momento se desplomará, la vivienda pequeña está en litigio entre el municipio y la dueña”, Puntualizó José Davalos, mostrando desahogo, en las palabras que salían de sus resecos labios.

La espera para José Davalos, sera una situación de mucha paciencia, esperar que el municipio y los encargados del proyecto Metro de Quito se hagan responsables por los daños causados a las viviendas aledañas, y espera una pronta solución.  

A primera vista, se puede observar que ha comenzado con refacciones superficiales que no son notorias a la vista de las personas, pero se puede notar el arreglo, como la pintura nueva que sobresale de la pintura antigua, está claro que no siempre estará a la espera de que un encargado solucione sus problemas.

Juan Pozo

“Los callejones al igual que las viviendas están totalmente desniveladas, varias casas tienen grietas y muchos de los vecinos han optado por contratar albañiles que realicen el trabajo que deberían estar haciendo el personal municipal, y nadie se hace cargo de los daños causados”, describió, Juan Pozo, denotando preocupación, mientras guardaba sus manos en los bolsillos.

Varios de los afectados no pueden dejar pasar el tiempo, así que ponen en marcha su propia solución, con dinero propio y por su cuenta refaccionan las grietas, remodelan sus viviendas, cansados de la espera de que alguien sea responsable y ayude con el revestimiento de las viviendas.

Uno de los daños más evidentes es en la calle jota, se puede notar como el piso es netamente desnivelado, el alcantarillado a poco de caerse por una ruptura en uno de sus lados, es preocupante, que muy aparte que tienen que lidiar con sus domicilios, el agua de lluvia y las aguas servidas, sean parte de las molestias.

Varias son las viviendas con vidrios rotos, muros que ceden con grandes aberturas y un suelo muy irregular, situación preocupante para los vecinos de la manzana 4.

Las afectaciones no solo se evidencian en viviendas, sino también en las aceras de las mismas manzanas, se puede evidenciar varios adoquines levantados, y esto afecta a los transeúntes que caminan a diario por el lugar.

Juan Justiñiano Pozo

EL sector 3 del barrio Solanda, es el segundo barrio con grandes afectaciones a las viviendas de los habitantes del barrio mas poblado en el sur de Quito, uno de sus grandes problemas es la construcción del Metro. La construcción del metro, es uno de los mas grandes avances que ha tenido Quito, pero, para algunos se ha vuelto un dolor de cabeza, ya que hace mas de 3 años han estado en constante peligro, no por la delincuencia, al contrario, el peligro es vivir en sus casas, que poco a poco se destruyen.

“Vivo con miedo todos los días, el único patrimonio que me ha costado tanto levantar con el sudor de mi frente, el esfuerzo de 25 años parece que fue en vano, solo confío que Dios mantendrá mi casa de pie”, aludió Juan Pozo.

 “Quisiera que el señor alcalde venga a vivir a mi casa por unos días, y vea por el mismo que la casa se está cayendo, si solo cuando pasa un bus o un camión con carga pesada se mueve por completo, parece un temblor, necesito una pronta respuesta de la alcaldía, la cual vivo esperando por 3 años”, aseveró   Pozo, con gran tristeza por la situación que está pasando.

Fernanda Cárdenas

La barbarie que está pasando es una tragedia para cada uno de los vecinos que vivimos en el sector 3 y 1, mi vivienda tiene muy pocas fisuras en el interior, pero si puede observar en la parte del exterior, las paredes de la entrada esquinera se están separando y con grandes grietas”, aseveró Fernanda Cárdenas, mirando la destrucción de su vivienda.

“Hace tiempo que llegaron los ingenieros a revisar las viviendas afectadas y lo único que nos dijeron es, que ya habrá una solución, hasta el sol de hoy espero, al igual que mis vecinos, nos estamos reuniendo por zoom para organizarnos y hacer una denuncia al municipio de Quito”, aseveró Cárdenas levantando sus anteojos y colocándolos sobre su cabeza, para que su cabello no molestara.

Damián Ramírez

“El suelo está cediendo, Solanda es relleno de escombros y basura, no es nada nuevo que si se realizaba la construcción del Metro afectaría en gran magnitud a varios sectores del barrio”, mientras movía sus manos expresando mucha seguridad, así lo aseguró Damián Ramírez, morador del barrio.

“Esta gran obra tenía que ser estudiada minuciosamente, adelantarse a cada imprevisto que podría pasar ya que en la mayoría de barrios al sur de la ciudad, son quebradas, pero han hecho de esta gran obra un verdadero desastre” puntualizó Ramírez, mientras se acomoda su corbata.

Martha Moreta

«Mi problema no son las grietas en la pared, eso se puede arreglar, mi problema es que el suelo esta desnivelado”, aseguró Martha Moreta, consternada con paciencia toma un té.

Las reuniones, tramites, y el auxilio del municipio, han sido esfuerzos vanos, tan vanos como una promesa que se queda flotando en el aire, su tristeza es notoria y espera a la ayuda de autoridades.

De la misma forma en que las afectaciones del sector 1 son notorias, el sector 3 es el segundo con daños en las estructuras de las viviendas de moradores del barrio Solanda, un problema que al parecer no tiene solución.

Mientras se observa las maquinarias siguen extrayendo agua de los subterráneos de los posibles accesos del Metro, maquinarias grandes, y varias herramientas de construcción, indican, que los trabajos no se detienen, pero la ayuda a los moradores sigue brillando por su ausencia

Maquinaria extrayendo agua de los subterráneos

Es así como Solanda y sus sectores mas afectados se hunden, la gente asegura que la única culpable, es la obra mas grande para la movilidad de los quiteños, una omisión total por parte de las autoridades del municipio de Quito, y una empresa encargada del Metro, que al parecer no se hará responsable de los daños causados.

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