Prueba superada

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Por. Tanisha Espin

Esta enfermedad silenciosa denominada encefalitis, la podría adquirir cualquier persona aún sin tener la menor idea. Milagros Loor  es una de las personas  diagnosticada, a sus 9 años de edad  y se ha convertido en una referente contra la lucha de este mal.

Marcó su vida

Para la familia Loor García desde aquel viernes 1 de diciembre del 2018, han pasado experiencias duras debido a la cruel enfermedad que padece su hija Milagros, quien era una pequeña que derrochaba alegría, digno orgullo de sus padres.

Milagros  era una niña de condiciones normales, cursaba el sexto año de educación básica en la Unidad Educativa  ‘‘María Auxiliadora’’ en Manta, con méritos estudiantiles,  pero  de un momento a otro,  su luz se apagó y empezó a presentar problemas de salud.

María García, madre de Milagros

‘‘Un día me levanté  a prepararle el desayuno a mis hijas, porque tenían que ir a estudiar, de repente mi hija mayor Karen me comunica que Milagros no se sentía bien,  su rostro era pálido y empecé a entrar en pánico, al instante  llamé a mi esposo, ahí es donde comienza esta experiencia que cambió mi vida’’, susurró María García, quien reflejaba en sus ojos cristalizados la  tristeza.

 

 

 

 

 

 

Para Karen Loor,  fue lamentable ver a su hermana de apenas 9 años de edad, en ciertas condiciones, ‘‘como de costumbre me desperté a lado de ella,  vi que estaba de espalda con sus brazos encogidos y temblando’’, narra mientras recuerda aquel instante  de angustia.

Inmediatamente la llevaron sus padres al Hospital Rodríguez Zambrano, donde  le administraron un medicamento que causó efectos secundarios, por esta razón cayó en un terrible coma.  Tuvieron que trasladarla de urgencia al Hospital Naval de Guayaquil, ahí  ‘‘la espera era eterna’’, tiempo después al despertar, abrió sus ojos e  inició con  movimientos involuntarios, desorientación, temporo espacial y un habla incoherente.

Loor  platica con mucho dolor, que al ver a su hija; sin aliento, con temperatura que pasaba de los 40, vómito, fuerte dolor de cabeza, mareos. Sin saber  lo que realmente le  sucedía a su pequeña, jamás  imaginó que iba a pasar por una tragedia al estar entre la espada y la pared, viendo su hija inducida  en un coma.

Milagros estuvo internada aproximadamente dos meses en el Hospital Naval de Guayaquil , donde le hallaron  encefalitis autoinmune, después de muchos estudios le dieron el alta y retornaron a Manta, con recomendaciones específicas que tendría que ser  derivada, hacia las áreas de  rehabilitación física, terapia ocupacional y terapia de lenguaje.

Mauro Loor, padre de Milagros

‘‘Cuando nació y me dijeron que era una niña,  desde el instante que la vi por primera vez, no dudé en llamarla Milagros porque ella fue eso, un milagro, mi esposa era operada y no podía tener más hijos, por eso me afectó tanto, lo que estaba sucediendo’’, relata el padre con una mirada de profunda tristeza.

 

 

 

 

 

 

 

Fe y convicción

Se  quitaron la venda que los envolvía de tristeza y decidieron invertir para el bien de  su pequeña, en tratamientos que de alguna manera les pudiese devolver a su muñeca de porcelana,  la veían como un bello cristal tan frágil y delicado.

En febrero del 2019 llegó Milagros, acompañada de sus padres al Centro de Salud Santa Martha, ‘‘haciendo nuestra intervención  evaluamos su lenguaje comprensivo y expresivo, dando como diagnóstico una afasia de broca, debido a la encefalitis autoinmune (inflamación del encéfalo)  donde se lesiona parte de la circunvolución frontal del hemisferio izquierdo’’, explica Clara Remington licenciada en terapia de lenguaje, mientras se acomoda en su sillón.

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/encefalitis.pdf

Los signos de la fase de broca que presentaba la pequeña valiente,  eran anomia dificultad para pronunciar una palabra, parafasia que reemplaza un fonema por otro, desorientación temporo espacial, y difrosodia dificultad para entonar adecuadamente las palabras, Milagros  una niña llena de sonrisas, había perdido gran parte de sus sentidos.

Remington narra su primera experiencia como profesional en el área de terapia de lenguaje, muy significativa en aquel entonces, cuyo caso le había caído como anillo al dedo, en vista de que iba a ganar más conocimiento,  por otro lado, se afligía al tener en frente a la inocente niña, padeciendo una dura enfermedad.

Platica que al entablar la conversación con la familia de la niña, les detallaba paso a paso el procedimiento que se iba a llevar acabo, mientras los observaba, ella podía notar una tristeza reflejada en la mirada de los padres.

‘‘Debido a esta enfermedad de la encefalitis autoinmune, posteriormente a  todos los estudios que tuvo la niña, y del proceso de coma, hay un desarrollo de desinflamación del cerebro, después de toda la medicación que se llama diáfisis, es el momento en el que empezamos a intervenir los terapeutas del lenguaje’’, puntualiza Clara con un matiz  suave en su voz.

Como si hubiera vuelto a nacer, sus prácticas eran aprendizajes desde cero, la pequeña no podía avanzar más en su pronunciación, así que  trabajaron en su sintaxis, utilizando verbos para que pueda  formular oraciones con su lenguaje expresivo.

Milagros  a pesar de que era una niña brillante en su aula, había perdido en su conciencia absolutamente todo. Sin embargo con perseverancia durante el  proceso que duró aproximadamente  dos a tres meses, iban observando mejorías.

La  fe no se desvanecía, seguía intacta, sus padres daban todo por volver a ver una sonrisa reflejada en el rostro de Milagros, un sueño que anhelaba desde lo  más hondo de su corazón, aun sabiendo que sería  un proceso largo, ellos seguían firmes en la lucha.

Según especialistas, son tres las  características importantes, que ayudan para que exista una recuperación satisfactoria de esta   cruel enfermedad; la primera es evitar la iatrogenia la complicación, segunda tener control de procesos infecciosos y la tercera mucha paciencia.

La terrible tragedia que estaba atravesando la familia de Milagros era  desgarradora, sin embargo su madre quien luchó día y noche, en cada proceso de la recuperación, no perdía la esperanza de que su pequeño rayito de luz volviera a brillar.

Mayra Tamayo- Fisioterapeuta

‘‘En el cerebro de cada niño hay reacciones motoras, que la terapia trata de estimular para que se produzca, aquí yo intento provocar que el cerebro recuerde, cómo es de rodilla, cómo es estar vertical y que ese contor se empiece a establecer, esa es la diferencia’’, exclamó Mayra  Tamayo Fisioterapeuta, a través de una pantalla sintiéndose orgullosa de su labor.

 

 

 

 

El éxito siempre se consigue a base de arduo trabajo, y el sacrificio que han realizado a través de la pequeña Milagros no ha sido en vano, a medida que pasaba el tiempo se evidenciaban resultados positivos en ella.

Poco a poco Milagros se iba desenvolviendo en sus clases de terapia, no ha sido una tarea fácil para ella y sus doctoras, pero han ido escalando de a poco, hasta llegar a la cima. En un abrir y cerrar de ojos para Cecilia Domínguez  licenciada en terapia ocupacional, ha sido más que un reto, tener como paciente a la dulce pequeña.

‘‘Trabajamos diferentes componentes, como la alimentación, el vestido, el aseo de a poco para que dentro de sus capacidades,  se pueda ir consiguiendo que se desempeñe  de manera individual o con la mínima de ayuda’’

Trabajar con amor, dedicación y paciencia es una de las características que poseen los terapeutas ocupacionales, una de las labores más aplaudidas en el mundo, cuyo compromiso es trabajar, en la autonomía de las necesidades básicas de la vida diaria de los pacientes.

‘‘El desafío ha sido grande, sin duda alguna Milagros tiene unos padres maravillosos y junto a las demás personas hemos conformado un gran equipo.  En  este proceso y con la adaptación de la niña han surgido grandes resultados’’, narra Domínguez  con un brillo en su mirada.

La lucha de estos padres parece no tener fin, según investigaciones esta enfermedad empezó a estudiarse en el 2007 en una clínica en Barcelona, por un doctor llamando Josep Dalmau neurólogo e investigador, 600 son los casos diagnosticados a nivel mundial hasta el momento, el 75% logra superarlo luego de un gran proceso muy difícil para las familias, el 15% queda con secuelas débil y el 10% no logra sobrevivir.

https://www.neurologia.com/articulo/2018168

Satisfacción

Después  de dos años, ya se percibe la luz al final del túnel según las declaraciones de sus especialistas, actualmente Milagros ha mejorado sus habilidades, el lenguaje verbal, escrito, se orienta en tiempo y espacio, han podido facilitar la participación en la comunicación de su vida diaria y su forma de comunicarse es sencilla, pero asertiva.

En la actualidad con nuevos métodos, avances de la ciencia y con la ayuda de la terapia de lenguaje, ocupacional y fisioterapia, pueden salvarse muchas vidas, este es el caso de Milagros una inocente niña cuyo nombre identifica su historia, aferrándose a la vida.

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